El lado oscuro

El último accesorio que sumé para mi estudio es extremadamente barato. Al menos en comparación a otros. Los lentes, flashes, radio disparadores y cámaras son bastante caros. Pero mi última adquisición fueron dos planchas de foam board de 100 por 70 centímetros. Una negra y una blanca. Corté ambas por la mitad pero no en línea recta sino dividiendo el ancho de las planchas en tres partes iguales y desplazando la línea de corte unos centímetros en la porción central. Así uno de los cortes queda con una pestaña que encastra en el otro para poder acomodarlos sobre la mesa. Las planchas pueden mantenerse en pie mientras mantengan un ángulo de entre 30 y 160 grados.

Las planchas de color blanco son útiles para difuminar el flash reflejándolo al mismo tiempo y las negras justamente para que la luz no rebote en ellas. Las planchas de color negro probaron ser muy útiles como fondo pero también para generar sombras de un lado de la fotografía. Las de color blanco no sólo sirven para definir la dirección de la luz sino también para producir reflejos en algunos materiales. También me fue posible utilizar ambos pares de planchas para sostener un difusor y utilizar un flash desde arriba.

Quizá los más interesante sea poder explorar las distintas posibilidades de iluminación para una misma composición. Una foto de un mismo objeto o grupo de objetos cambia bastante cuando la luz proviene de distintas posiciones. Y la manipulación de las sombras permite producir imágenes mucho más dramáticas.

Gastronomía: Pan de campo y focaccia
En este caso el flash rebotó desde el lado derecho.
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Composición casi idéntica pero con el flash desde la izquierda.
Producto: Vino y misterio
Una plancha blanca a la derecha produce el reflejo en la botella.