Bio

Me entreno permanentemente para ser creativo. Y como la creatividad no distingue campos disciplinares, lo hago haciendo de todo. Estudio música y matemática. Escribo hace muchos años. Amaso y cocino mi propio pan todas las semanas. Me levanto temprano esperando el momento en que esa luz que lleva 8 minutos viajando desde el sol se cuela por la ventana de la cocina y dibuja una figura en el suelo. Entonces saco la foto.

La fotografía es tan sólo una parte más de mi entrenamiento. Una excusa más para aprender. Porque la paciencia que se requiere para esperar que la luz sea la adecuada es la misma que se necesita para esperar que el pan fermente, o lograr resolver un error en el código de un programa. Y la capacidad de ver con una mirada original al sujeto que estoy por fotografiar, es la misma que me permite escribir una obra musical que es un juego al mismo tiempo, o concebir un personaje alocado para un cuento.

Mis fotos no están atadas a ninguna cámara. Algunas las tomé con cámaras digitales, otras las revelé en mi propio cuarto oscuro. Algunas incluso, son el resultado de ampliar pequeñas porciones de un negativo usando el lente de la cámara de fotos de un celular o de movimientos de cámara mientras el obturador está abierto.

No todas son geniales. En todo caso, están acá. Son producto, como les decía, de mi programa de entrenamiento.